Soy diseñadora de interiores y llevo más de 11 años creando espacios para casas, departamentos y oficinas. Estudié en la Universidad Anáhuac, pero realmente aprendí a diseñar trabajando, escuchando a mis clientes y entendiendo cómo viven, qué necesitan y qué emociones quieren sentir en sus espacios.
Desde chiquita me llamaba la atención todo lo que tiene que ver con el diseño: los materiales, los muebles, las obras... Esa curiosidad es lo que me inspira en cada proyecto. Hoy, lo que más disfruto es transformar un espacio para que se sienta acogedor, atemporal y completamente auténtico para quienes lo viven.
Me especializo en proyectos llave en mano, porque me encanta acompañar todo el proceso: desde la idea inicial, la arquitectura interior y los acabados, hasta el diseño de muebles a la medida y la selección de los últimos detalles. Creo que la magia está en esos pequeños momentos donde todo empieza a tomar forma y el espacio comienza a sentirse “como casa”.
Si tuviera que definir mi estilo, elegiría tres palabras:
atemporal, acogedor y neat.
Me gusta crear armonía a través de materiales naturales, contrastes suaves, iluminación cálida y piezas especiales que le dan personalidad a cada rincón. Para mí, los detalles lo son todo: un buen acomodo, una textura que invita a tocar, una lámpara bien pensada o un objeto que hace sonreír.